julio 20, 2009

Instantes

Si pudiera vivir nuevamente mi vida, en la próxima trataría de cometer más errores.
No intentaría ser tan perfecto, me relajaría más. Sería más tonto de lo que he sido, de hecho tomaría muy pocas cosas con seriedad.
Sería menos higiénico. Correría más riesgos, haría más viajes, contemplaría más atardeceres, subiría más montañas, nadaría más ríos.
Iría a más lugares adonde nunca he ido, comería más helados y menos habas, tendría más problemas reales y menos imaginarios.
Yo fui una de esas personas que vivió sensata y prolíficamente cada minuto de su vida; claro que tuve momentos de alegría.
Pero si pudiera volver atrás trataría de tener solamente buenos momentos.
Por si no lo saben, de eso está hecha la vida, sólo de momentos; no te pierdas el ahora.
Yo era uno de esos que nunca iban a ninguna parte sin un termómetro, una bolsa de agua caliente, un paraguas y un paracaídas; si pudiera volver a vivir, viajaría más liviano.
Si pudiera volver a vivir comenzaría a andar descalzo a principios de la primavera y seguiría descalzo hasta concluir el otoño.
Daría más vueltas en calesita, contemplaría más amaneceres, y jugaría con más niños, si tuviera otra vez vida por delante.
Pero ya ven, tengo 85 años... y sé que me estoy muriendo.

Jorge Luis Borges

Nacido en Buenos Aires, Argentina, el 24 de agosto de 1899, aprendió a hablar inglés antes que español, y decidió a los seis años de edad que se dedicaría a escribir. En 1914 se traslada junto a su familia a Ginebra, donde reside un par de años y escribe sus primeras letras en francés. Cinco años después cambia su residencia a España, donde permanece por dos años antes de volver a Buenos Aires. Allí comienza a escribir poemas, donde muestra su genialidad literaria, experimentando distintas escuelas, y desembocando en la narrativa fantástica. En los años 70 produce mucha polémica el hecho de que no se le haya otorgado a Borges el Premio Nobel de Literatura. Finalmente, muere en Ginebra el 14 de junio de 1986.