Hoy sentada en mis queridas teclas, en un alto que hago en mi rutina diaria que es bastante dinámica, y haciendo mi recorrido por los otros universos paralelos que estan representados en otros blogs, me pongo a reflexionar... que maravillas de mundos los que descubro a través de las manifestaciones de otros.Siento que este espacio virtual, es un medio fantástico donde cada quien se desviste, se exorcisa, dando rienda suelta a las miles inquietudes que llevamos por dentro. Donde queremos plasmar todo aquello que es importante para nosotros, nuestros sentimientos, nuestra forma de pensar, de obrar y hasta las cosas que nos censuramos. Es como un depósito de nuestra alma para dar a conocer parte de nuestra esencia, áquella que es más íntima, que posiblemente nace porque en ese instante estamos a solas con nosotros mismos.
En nuestros escritos, vamos impregnando de emociones y reflexiones el espacio que nos prodiga este medio, dándole matices según nuestro estado de ánimo, de alguna manera nos acobijamos a la penumbra del anonimato, para ser un poco más libres en nuestras exposiciones, quizás buscando calibrar todo aquello que nos activa el pensamiento. Quizás es darle forma al proceso creativo que tenemos y que nuestra naturaleza nos orienta a darle un trato más justo, que no quede sumergido en la telaraña de nuestro interior.
Y lo más hermoso, es el fenómeno que se produce - sin querer provocarlo- cuando observamos las reacciones de los lectores, se genera una especie de cofradía, porque aunque somos muchos en este universo circundante, casi sin querer, nos vamos agrupando porque vamos logrando una empatía, y en las opiniones de cada uno, siempre valiosas, nos vamos alimentando, además observo, una amabilidad y una apertura casi inusual - a diferencia del mundo exterior- , pues dificilmente se pueden ver respuestas u opiniones altisonantes, es como construir un mundo más cercano al ideal, donde no existen fronteras, donde nos respetamos y escuchamos en las diferencias de pensamiento, en lo social, en lo politico, en fin, nos aceptamos con nuestros más y nuestros menos.
A veces, hasta se logra percibir el estado de ánimo del autor - si está alegre, triste, agobiado- con quien se construye una relación de familiaridad, esto es fantástico, porque de tanto visitar esos hogares, ya uno puede tener una maqueta de lo que puede ser esa persona, supongo que uno también le pone la parte fantasiosa, pero con pinceladas de realidad, allí en ese momento, se originan respuestas de solidaridad, de afecto, que se traducen en palabras nobles y generosas, de personas que jamás en la vida tendrían la oportunidad de conocerse, pero que por obra y gracia de la tecnología, están cercanas y pueden lograr en el espirítu de esa persona un estado de bienestar y complacencia.
También, pienso, que no creamos el blog, esperando ser conocidos o reconocidos, sino que es una manera de materializar toda esa gama de circunstancias que forman parte de nuestras vivencias, temas que nos interesan que forman parte de la vida en sociedad, nuestras causas, tambien exponemos todo aquello que nos puede disgustar, en fin, que necesitamos expresar, como un diario o una bitácora, un momento de comunión con nuestro sentir propio, pero que al colgarlo, corremos el riesgo o con la suerte que a otros le interese. Un medio poderoso diría yo, que nos ayuda a crecer y también a balancear nuestras reacciones.
Ha sido una buena decisión, el momento en que decidí abrir mi blog, no tenía ni la más remota idea que lo que podía representar, sólo era una vaga idea de perpetuar mis inquietudes, y sobre lo que me gusta hacer, jamás imaginé que ese acto tan sencillo me podría abrir una puerta tan grande al conocimiento, a la sensiblidad, a la amistad y sobre todo sembrar, cosechar y recojer frutos que me dejan un sabor y un aroma tan rico que sería un pecado desperdiciarlo. Muy agradecida estoy de que me permitan conocer los otros mundos, donde cada palabra es libre, espontánea, auténtica, donde la interpretamos a nuestro libre albedrío; invalorable es para mí, cuando me visitan y me dejan un poquito de ustedes en mi querido y bizarro mundo.

