abril 09, 2009

Ser o No Ser

Hay veces en la vida en que nos sentimos poderosos y dueños absolutos de nuestra armonía, donde todo tiene una existencia lógica y secuencial, sin embargo a veces, como un meteoritco llegan circunstancias que ponen en desorden todo eso que, conciente o inconcientemente, hemos construido. Entonces nos preguntamos, por qué han ocurrido? por qué eso nos vuelve tan vulnerable ante los hechos más simples? Quizás podemos hacer todo un recorrido que nos lleva hasta el mismo punto, es algo inexplicable, o peor aún, si tiene la explicación pero no lo queremos aceptar. Empezamos a dudar de aquellas fortalezas emocionales de las que tanto estábamos orgullosos. Nos enfocamos en esas situaciones en negativo que nos sacan de la órbita, porque todas lo demás sigue allí, siguen su curso igual, pero las vemos diferentes. Quizás los sentimientos oprimen a la razón, nos dejan en desasociego, un estado alterado al que nos aferramos por no aceptar lo que nos está ocurriendo. La armonía y la felicidad es una conquista, pero es algo que depende de nosotros mismos, no podemos endosarle a alguien o a algo, el motivo de nuestra paz, porque se vuelve algo muy complicado. Se dice fácil, pero no lo es, si hay algo cierto, es que la aceptación es algo liberador y digno, más que la resignación. Hay que perseguir lo que sabemos que nos hace bien, hay que erradicar, aunque no queramos, aquello que nos perjudica. Muchas veces no aceptámos los cambios, porque es una postura cómoda, es algo que tiene que ver con la evolución y el estar estático quizas signifique temor. Muchas veces los hechos de la vida nos gritan que hay que pasar la página, a pesar de pueda ser una incertidumbre, pero en definitiva hay que tomar valor y atreverse para renovarse. Es la dinámica de nuestros tiempos, definitivamente ser feliz es una decisión.