agosto 02, 2009

En mayúscula: EL PERDON


Perdón es la fragancia que la violeta suelta, cuando se levanta el zapato que la aplastó". (Mark Twain)

Perdonar no es olvidar, es recordar sin dolor, sin amargura, sin la herida abierta; perdonar es recordar sin andar cargando eso, sin respirar por la herida, entonces te darás cuenta que has perdonado...

Todos tenemos algún resentimiento que afecta nuestro corazón, el precio que se paga a diario por mantener el resentimiento por algo que ya ha pasado y no puede cambiarse es muy alto, además de que involuntariamente tendemos de involucrar a nuestro entorno. Perdonar y dejar ir el resentimiento nos llena de paz y calma, alimentando el espíritu.La falta de perdón es como un veneno que tomamos a diario a gotas pero que finalmente nos termina envenenando.Muchas veces pensamos que el perdón es un regalo para el otro sin darnos cuenta que los únicos beneficiados somos nosotros mismos.El perdón es una expresión de amor y de aceptación.El perdón nos libera de ataduras que nos amargan el alma y enferman el cuerpo.No significa que estés de acuerdo con lo que pasó, ni que lo apruebes.Perdonar no significa dejar de darle importancia a lo que sucedió, ni darle la razón a alguien o algo que te lastimó. Simplemente significa dejar de lado aquellos pensamientos negativos que nos causaron dolor o enojo.El perdón se basa en la aceptación de lo que pasó, ya sea justa o injustamente.La falta de perdón te ata a las personas desde el resentimiento. Te tiene encadenado.La falta de perdón es el veneno más destructivo para el espíritu ya que neutraliza los recursos emocionales que tienes.El perdón es una declaración que puedes y debes renovar a diario.Muchas veces la persona más importante a la que tienes que perdonar es a ti mismo por todas las cosas que no fueron de la manera que pensabas."La declaración del Perdón es la clave para liberarte. Perdonar, no es humillarse, es un acto de dignidad que nos hace grandes. El perdón es la primera vía hacia la reconciliación, con la vida y con nosotros mismos.

3 comentarios:

Antonio dijo...

Interesante post con el que me identifico teóricamente. Me apunto a la frase: "Muchas veces pensamos que el perdón es un regalo para el otro sin darnos cuenta que los únicos beneficiados somos nosotros mismos". La vida es inexorable y aporta vivencias variadas de las que aprendemos, tanto positivas como negativas. El perdón es aceptar la propia vida y sacar la enseñanza de cada experiencia. El otro, en su agresión, nos hizo crecer…
Un saludo

Circe La Hechicera dijo...

Hola Antonio, gracias por tu comentario, que me anima a seguir aportando temas que en algún momento serán lecturas útiles para quien las necesite.

azpeitia dijo...

Como en la física, a toda acción, corresponde otra igual y de sentido contrario....sobre el perdón que dás...recibirás la gratitud de la misma magnitud y fuerza....un beso desde azpeitia