mayo 15, 2011

MEA CULPA


Hay un deporte que las mujeres de mi familia practicamos desde hace muchas generaciones, y la verdad, modestia aparte, cada una se aplica, es algo que hacemos sin subterfugios, cada quien con un sello personal definido, pero tampoco muy elocuente para no herir suceptibilidades, es la práctica de la Mea Culpa. 

Las personas que nos conocen y entre nosotros mismos, nadie duda de que somos solidarias, tolerantes, compasivas e incondicionales.  Agradecemos a nuestros ascendientes que nos metieron un implante en el cerebro donde nos dijeron como actuar de acuerdo a los cánones de decencia y ética que eran tan rigidos que salirse de ellos provocaba un poco menos que ser desahuciadas socialmente o al menos, media malditas. Donde la personalidad nuestra, no valía mucho si no se estaba representado por un pantalón. Algo así que en Derecho se llama Alieni Iuris. 


En el manejo de ciertas situaciones puedo observar  nuestra interacción, en fin, tantas cosas que yo puedo identificar, porque yo misma lo practico, - y verdaderamente me esfuerzo para lograr un buen lugar- es nuestra manera de llevar algunos asuntos, sobre todo aquellos que nos puede implicar un placer o un disfrute, o un extásis, algo hacemos para sabotearlo o al menos para que no nos salpique de tanta felicidad.


En el recorrido que llevamos dentro de nuestra familia, todas nos fuimos graduando, todas nos fuimos casando, todas fuimos teniendo hijos, la mayoría colgó las pretensiones profesionales para dedicarse al hogar, donde hubo un crecimiento en todos los aspectos, pero poco en nosotras, que para nada es cuestionable, -siempre y cuando- se haga por opción, sea una elección y no una imposición.  

En ese camino la mayoría de nosotras tuvimos triunfos, alegrías, exitos, fracasos y tristezas,  la mayoría de nosotras quedaron viudas, así que tuvieron  que volver a circular  haciendo de tripas corazón, pero eso si, corajudas y optimistas, llorando por dentro, pero con la sonrisa por fuera.  Mujeres alegres, valiosas, trabajadoras, que con ese chip que nos implantaron más el de la decencia, imposible pensar en rehacer la vida sentimental, y cuando podía ocurrir algo, la Mea Culpa se ocupaba de poner todo en su lugar. 

La mayoría de nosotras ha tenido algún acontecimiento trágico e irreparable, que ha implicado la pérdida de alguien entrañablemente querido, que a pesar de esas circunstancias, no logra matar el optimismo ni la alegría, pero si ensombrece cualquier celebración, porque la Mea Culpa, de que no se puede ser TOTALMENTE feliz, es una afrenta inconciente que empaña el recuerdo de los que no están ( y cual es el problema?, si la realidad evidente es que están en el más allá).

Yo merezco un pequeño capitulo aparte, porque al menos mis primas, eran contemporáneas, y podían tener complicidad y conexión en muchos temas, así que podían compartir sus experiencias y hacer de alguna manera más solapado y subterráneo el tema. Pero yo, vine al mundo extemporáneamente después, asi que muy joven para mi generación muy vieja para la generación posterior.

Como una isla en medio de un archipielágo, yo segui las mismas directrices, pero obviamente con otras realidades, otras vivencias, además, mi papá (gracias papi!) que era bien progres aunque vestido de conservador, como que temía que mi mamá me metiera ese siniestro chip. Quizás por eso y de una manera concentrada y sustancial, trató de enseñarme la vida de otra manera, más universal, amplia, mundana, abierta al conocimiento y disfrutable, por supuesto.

Seguramente, intuyó que no estaría conmigo mucho tiempo - murió cuando yo tenía 14 años-, pero lo que sembró fué bien cosechado, por que la autora de mis días trató con poco éxito de que yo fuera menos irreverente. Sin embargo la fuerza de ese chip generacional, ha sido contundente, ya que los debates internos siempre han formado parte de mi notable y genuina existencia. 

Como soy la menor,  me ven juvenil, media rebelde y un poco deslenguada, que aún no he crecido, a pesar de las canas , las arrugas que tengo y la presbicia que no me abandona,  es una manera de lifting por añejo de los otros.  Me he atrevido  hacer otras cosas, que ellas no  hicieron, he sido cuestionada, pero tambien admirada cuando lo que he emprendido no da el resultado condenatorio. Sin embargo, hacia el camino de mis logros, muchas cosas quedaron inconclusas, porque el cuestionamiento desgasta, el de los demás y el tuyo propio, esa Mea Culpa, que nos desorienta, nos fatiga y nos hace caer.  

Yo estoy satisfecha de lo que he vivido y lo que soy, he tenido experiencias de casi todo tipo, buenas y malas, pero llegado a un punto, que solo existe en mí y en mis vivencias que no he compartido con nadie, cuando he tenido la oportunidad de disfrutar a plenitud, algo hago para atentar contra ello, al menos para tener algún obstáculo que impida su llegada facilmente.   No deseo llegar como mis queridas primas, que tienen todo, porque lo tienen, para ser más felices, sobre todo más plenas, y vaya que son las mejores terroristas contra ellas mismas.   

No quiero ser mi propia Bin Laden,  tengo que erradicar este aspecto que opaca sobre todo mi relación con los que más quiero, porque me convierte en una especie de bipolar de la felicidad, todo bien hasta que se acerca. La vida me ha quitado, es cierto, pero lo que me ha brindado ha sido supremamente especial y ahora me ha tocado nuevamente con una situación que me llena de una alegría incontenible, pero que contengo (=¿?)

Con todo mi amor, a mis primas, a mi, a todas que las quiero tanto,  el pasado es pasado y no lo podemos cambiar, no podemos castigarnos, flagelarnos el hara kiri,  por situaciones que no fueron nuestra causa y no pudimos remediar, vivamos libre en el presente, y disfrutando a plenitud lo que la vida nos brinda porque nos los merecemos. Somos tan buenas para aconsejar a los demàs y un desastre con nosotras mismas, ahora seamos ganadoras en disfrutar lo bueno de los momentos.

Las quiero y te quiero profundamente 

2 comentarios:

Cornelivs dijo...

Tras varias semanas alejado de la blogosfera por el trabajo, he vuelto querida amiga.

Estoy encantado de leerte de nuevo.

un abrazo...!

Rochitas dijo...

y ahora me ha tocado nuevamente con una situación que me llena de una alegría incontenible, pero que contengo (=¿?)

ESTO ES LO MAS IMPORTANTE. QUE LA CONTENGA.